Después de semanas de incertidumbre, el sector puede volver a respirar. El Gobierno ha aprobado el Real Decreto-ley 2/2026 y con él se reactivan las deducciones en IRPF por actuaciones de rehabilitación energética.
La noticia es buena. Muy buena.
Pero conviene analizarla con calma.
Se mantienen los porcentajes y las condiciones que ya conocíamos, y se confirma la ventana temporal: hasta el 31 de diciembre de 2026 en viviendas y hasta 2027 en edificios residenciales. Es decir, el incentivo vuelve a estar operativo y con un marco más definido.
Además, el nuevo texto normativo es técnicamente más sólido. Al centrarse específicamente en esta materia, ofrece una mayor coherencia jurídica y reduce parte de la inseguridad que se había generado en las últimas semanas.
Ahora bien, que el incentivo esté activo no significa que podamos relajarnos.
Una oportunidad que requiere planificación
El contexto político sigue siendo exigente y el sector no puede permitirse improvisaciones. La experiencia nos dice que cuando hay cambios normativos, los detalles marcan la diferencia.
Y en este caso, más que nunca, la clave no está solo en ejecutar la obra, sino en acreditar correctamente la mejora energética.
Para que el contribuyente pueda aplicar la deducción, es imprescindible que:
- Exista certificado de eficiencia energética antes de la actuación.
- Se emita el certificado posterior conforme a los requisitos técnicos.
- Se justifique correctamente la reducción de demanda o consumo exigida.
- La documentación esté completa y coherente.
- Los plazos se cumplan estrictamente.
Cuando alguno de estos elementos falla, el riesgo no es técnico: es fiscal.
El papel del rigor técnico
En iCerti trabajamos precisamente en ese punto crítico: asegurar que la certificación energética esté bien ejecutada, revisada y trazada documentalmente.
Porque una deducción no se pierde por mala intención, se pierde por errores técnicos, por incoherencias en los datos o por falta de control en el proceso.
La rehabilitación energética tiene valor por sí misma: mejora el confort, reduce consumo y revaloriza el inmueble. Pero cuando además existe un incentivo fiscal activo, la responsabilidad técnica aumenta.
Momento de activar proyectos
No estamos ante una oportunidad indefinida. Estamos ante una ventana concreta, con fecha y condiciones claras.
La recomendación es sencilla: activar proyectos, planificarlos con rigor y asegurar que cada certificado esté correctamente emitido antes de que finalice el plazo.
El sector vuelve a tener oxígeno.
Ahora toca trabajar con método, profesionalidad y visión a medio plazo.
En iCerti seguimos acompañando a técnicos, empresas y propietarios para que cada actuación cumpla con la normativa y cada deducción pueda aplicarse con seguridad.
Porque cuando hablamos de eficiencia energética, hablamos también de confianza.


